Las preguntas y reflexiones acerca de la muerte, son tan antiguas como el hombre mismo. De igual manera, las respuestas que a lo largo de los siglos nos han dado las religiones y filosofías.
Los individuos al adquirir
conciencia y certeza de nuestra muerte, como algo
intransferible e ineluctable, revaloramos la filosofía de nuestra vida. Pues, ¿qué es la filosofía?: una continua interrogación acerca de la vida y sus aspectos cruciales --entre ellos, el de la muerte, es decir, el ya no estar más en esta vida. Así las cosas, gran parte de nuestros empeños: actos, obras, palabras, sueños, etc., tal vez sean, una forma de resistencia ante la muerte que nos es ineluctable.
Sin embargo, a pesar de saber que vamos a morir; que ya no vamos a estar más en este mundo, la muerte no ha perdido su carácter misterioso e inescrutable. Tal vez, sea por ello que la religión nos haya dado respuestas, acerca del "
más allá de la muerte". Me pregunto: ¿Nuestras creencias religiosas siguen siendo un "alivio" o "consuelo" para nuestra muerte? Tal vez lo sean. Pero lo importante es, que valor y sentido le damos a nuestra vida, al dárselo se lo damos a nuestra muerte. Desde que nacemos, la muerte es la sombra que nunca nos abandona.
"
Nuestra muerte ilumina nuestra vida. Si nuestra muerte carece de sentido, tampoco lo tuvo nuestra vida."
Octavio Paz "
Laberinto de la soledad"Es necesario dejarnos de atormentar o angustiar por la muerte en el sentido negativo: por el temor a perder los "goces de esta vida", por el temor a nunca más estar con aquellas personas amadas o por perder aquellas que nos arrebatará la muerte.
Así es que, pensar sobre la muerte es pensar sobre la vida: "
dime como vives y te diré como mueres". ¿Cual es la vida que llevamos en estos tiempos modernos?
Vivimos la continua uniformidad y estandarización de nuestros hábitos y estilos de vida, estimulados con afanes cada vez más mercantilistas. Se nos impone un frívola preocupación por "patrones o estereotipos de belleza y salud", un "fetichismo del cuerpo" cada vez mas descarnado y despojado de erotismo; más bien cercano a una pornografía barata, sirva como ejemplo: "reality show", "Big Brother's", como formas de "voyeurismo colectivo", un "hedonismo y consumismo" cada vez más desenfrenado. Hoy como nunca, disponemos en el mercado de mayores "cosas y objetos" que consumir. ¿Tenemos tiempo para disfrutarlas? ¿Cuál es el sentido de la vida o los valores que nos ofrece la sociedad en que vivimos? Todo esto, tal vez; sea motivo para otra colaboración.
De antemano gracias al público radioescucha, por su tolerancia y su paciencia, para con estas líneas.